Una despedida en el CEHN

Hay veces que una peulá no es todo alegría. Puede suceder que una despedida de un compañero embarre un poco el ambiente. En Neuquén, un querido miembro de la comunidad dejó la ciudad, pero se llevó invaluables recuerdos de su paso por el merkaz.

El sábado  30 de Mayo Opurgim (el grupo más grande) y GaonimJokrim (el grupo mediano) trabajaron juntos sobre la ecología y el reciclaje con el objetivo de que entiendan la importancia de los recursos y como cuidarlos. También repasamos sobre cuáles son los elementos necesarios para que una planta viva (Agua potable todos los días + Cierta cantidad de sol + Tierra buena + Aire Limpio) y les mostramos quelas personas también necesitamos de esos cuatros elementos, y que por descuido de los espacios y los lugares estamos imposibilitando nuestra vida.

Sukariot tuvo peulot con la madrija Anahi Sulleiro, que vino a dar peulá debido a que su merkaz (Cipolletti) se encuentra temporalmente cerrado; no trabajaron con una temática determinada pero su tarde consistió en pintar, contar cuentos, hacer muñecos con masa y por supuesto tener mucha diversión.

A pesar de haber sido un sábado muy alegre también tuvo su momento triste porque un joven que estuvo en el kínder acompañando y ayudando se fue de Neuquén continuando con su viaje y a continuación te muestro su carta de despedida:

Discurso de despedida de Abel Lisman (Lisnovsky) 30/05/2015:

“Hoy cierro una persiana de una etapa que no esperaba encontrar en mi camino. Creía desaparecida mi vida de Kinder, de actividades recreativas con gente judía, dado que mi ligadura con la religión los últimos diez años fue estrictamente familiar, con unas pocas intermitencias juveniles que no florecieron porque “supuestamente” no hay lugar en las actividades para alguien de edad universitaria. Por suerte del otro lado de la Argentina pude defenestrar ese mito.

Yo no hice curso de madrijim cuando era más chico porque no me sentía cómodo donde estaba. Ni BeneiTikvá, ni NCI-Netzer ni ningún otro Kinder de Buenos Aires era el lugar indicado… ni tampoco la ciudad donde yo podría desarrollarme. Por eso estoy tan contento de haberme alejado para encontrar gente con la cual crecer en otro lado.

Llegué al CEHN a pasar Pesaj con alguien y me quedé por el intenso calor humano que hay acá. Son pocos los lugares en mi vida donde me sentí parte de algo y donde pude crecer y hacer crecer a otras personas. En este sitio encontré tantos motivos para quedarme, para ayudar, para irme con una sonrisa de sábado, para seguir aprendiendo y enseñando para que nadie quede afuera de este Centro Comunitario. Me alegra haber encontrado un sitio tan acogedor donde no se discrimina a las personas por sus orígenes, por su religión, su modo de pensar, sino que se les enseña desde un lugar muy abierto y donde puede socializar con otras personas para fortalecer su humanidad.

Es época de cosecha en Israel y eso es lo que hay que celebrar. Acá planté y fui contagiado de brotes que sé que van a germinar y convertirse en sabiduría y buen corazón, con la idea de ayudar a otras personas y por el camino del conocimiento. La religión es una excusa para unirnos, para juntarnos en comunidad y abrirnos hacia los demás. No es un momento para la tristeza, sino para la alegría de saber que uno cosecha lo que planta, y me alegra ver que estoy cosechando tanto amor y cariño.

No se alejen de lo que les hace bien porque en muchos momentos puede hacer una diferencia enorme en sus vidas. Sean capaces de entender que la vida es una sola y si se pasa con personas que les transmiten positividad, se hace muchísimo más placentera. Espero que nos volvamos a encontrar en un futuro y sean ustedes los y las que me enseñen a mí, desde la experiencia, lecciones de vida que me marquen en mi crecimiento personal.

Por favor recuerden que lo que importa no es el camino que cada uno siga, o la forma de pensar del resto, sino hacerse caso a uno mismo y abogar por un mundo mejor constantemente. El ser humano puede ser muy complejo y todas las personas inmensamente diferentes, pero si buscamos en comunidad el bien ajeno tanto como el nuestro, vamos a ver que aunque el cielo esté gris, siempre se van a poder ver los colores que hay detrás.”

Nota por Sol Ribke

Deja un comentario